La mujer ocupa un lugar central y muy activo en la sociedad y la cultura saharaui.

Su papel es clave tanto en la vida familiar como en la organización social, educativa y cultural, especialmente desde que gran parte del pueblo saharaui vive en situación de exilio.
Su papel histórico
- La mujer ha sido guardiana del hogar y de la vida familiar.
- Se ha encargado de la educación de los hijos, transmitiendo valores, historias y tradiciones.
- Ha tenido una voz respetada dentro de la comunidad.
- Enseña y mantiene viva la lengua hassanía.
- Transmite cuentos, poesía, músicas y tradiciones.
A diferencia de otros contextos del entorno, la mujer saharaui ha mostrado históricamente una posición relativamente autónoma y visible dentro de la sociedad. Gracias a ellas, la vida cotidiana y la cohesión social han podido mantenerse en condiciones muy difíciles.
La mujer en los campamentos de refugiados
Desde hace décadas, muchos saharauis viven en campamentos de refugiados. En este contexto, el papel de la mujer se ha vuelto aún más importante.

Las mujeres han sido pilares de la organización de los campamentos.
- Han participado en la gestión de la educación, la sanidad, el reparto de recursos.
- Han asumido responsabilidades comunitarias mientras muchos hombres estaban en el frente o fuera de los campamentos.
Participación social y política
La mujer saharaui participa activamente en la vida pública:
- Forma parte de asociaciones.
- Participa en instituciones educativas y sociales.
- Ha estado presente en la organización política del pueblo saharaui.
Esto ha convertido a la mujer en un símbolo de resistencia, dignidad y liderazgo comunitario.
Un modelo de fortaleza y resistencia
Para el pueblo saharaui, la mujer representa:
- La continuidad de la identidad cultural.
- La capacidad de resistencia pacífica.
- La esperanza de futuro para las nuevas generaciones.
Su papel no se limita al ámbito privado: es social, cultural, educativo y político.