
Desde hace más de cuarenta años miles de refugiados saharauis viven en los campamentos de refugiados de Tindouf, en territorio cedido por Argelia.
Dado que los refugiados saharauis llevan 50 años en el desierto argelino, en los campamentos saharauis se pueden encontrar escuelas, tiendas, barberías, espacios donde se realizan actividades culturales, puntos de atención médica, etc. aunque los medios y los recursos son muy escasos.
En uno de estos campamentos, el de El Aaiún, en la daira (distrito) de Bucraa, se encuentra el Instituto Um Draiga con el que nos hemos hermanado.
Sus habitantes suelen vivir en tiendas de lona, y existen algunas dependencias de adobe como las cocinas o los baños.
El terreno desértico, lo que hace imposible practicar la agricultura, y el comercio resulta insuficiente para los habitantes de los campamentos.
Los saharauis dependen, prácticamente, de la ayuda humanitaria para sobrevivir, que en los últimos años ha disminuido notablemente.